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Te invito a que te des un garbeo por este territorio fronterizo, donde encontrarás algunas cosillas mías, las de otros y tal vez algunas tuyas, si quieres. Además, también iré colgando algunas de las cosas que despierten mi curiosidad, confirmen o cuestionen mi pensamiento y mis creencias, o me generen algún cosquilleo. Cuando te apetezca acompañarme, ten a mano los auriculares, sobretodo si quieres escuchar bien los mélanges (sorry, pero en ese tema no he aprendido nada nuevo). Hala pues!, sírvete un drink, unas almendritas o prende un cigarrillo, y pincha el gadget, que esto despega ya...







Mix: Una altra galaxia (Pastora)© + Apolo XI
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Aquí el video y la letra en castellano
"Lo que uno ya es incapaz de contar con el cuerpo y el espíritu termina contándolo con la música"
S.Marai


09 agosto 2015

El metereólogo de Roger Hodgson

Esencia de Supertramp
Eran las 6 de la tarde y caía una tormenta de verano en el Ampurdán, que regaba torrencialmente las calles medievales de Perelada y hacía dudar sobre la celebración del concierto, previsto para las 22 horas. Sin embargo, el personal de la organización  informaba que no, que el concierto no  se suspendía, y que el metereólogo aseguraba que la lluvia pararía a las 21,30.

A las 21,30 horas repartían chubasqueros blancos al enjambre de asistentes que nos aglomerábamos entre paraguas en los jardines del Castell de Perelada. " Tres horas decidiendo lo que me pongo, para terminar con un chubasquero blanco", se quejaba una chica, vestida de gasa negra y subida en unos tacones de aguja. 
El concierto se retrasaba media hora, volvieron a informar, "que es el tiempo que dice el metereólogo que tardará en dejar de llover". Y esta vez, acertó. 

En ese auditorio finolis, al aire libre, y respirando el olor de la tierra mojada, apareció Roger Hodgson con su banda, para transportarnos unas décadas atrás a través de las canciones más significativas de Supertramp, banda del que fue cofundador y autor de buena parte de sus canciones. Inevitablemente, me vino a la memoria aquél concierto de Barcelona en el 83, en un entorno algo menos finolis, en el que una lluvia diferente, de botellas y piedras lanzadas por la gente sin  entrada, caía sobre los asistentes de las filas de arriba del Mini Estadi.
Este legendario músico de voz aflautada me pareció un tipo dulce y cariñoso, muy cercano con el público de este recinto, en el que no quedaba ni una sola entrada a la venta. De hecho, lo primero que hizo fue pedir al técnico de luces que iluminara la platea para conocer a su "beautiful  audience". Tuvo palabras para la gente que habíamos hecho "unas cuantas millas" para asistir al concierto, y se mostró divertido, a la par que sorprendido, con  los dos ‘bambinis’ que asistían en las primeras filas, "¿saben quien soy?", preguntaba. Y como es de esperar, cada palabra que nos dirigía, y fueron unas cuantas, era respondida por el clamor del público y de algún espontáneo con el que mantuvo un breve diálogo.

Me imagino el subidón colosal que debe ser para un músico, componer un tema, montarlo y ensamblarlo con otros músicos, y que miles de personas acaben haciéndole los coros en todos los rincones del mundo…… Wowww!!

Y anoche acabamos todos de pie, cantando y acompañando a este talentoso músico, que nos dió un repasillo por la banda sonora de nuestras vidas y que, por si las moscas, dejó para el final,  ‘It’s raining again’. Y sin consultar al metereólogo.

                                                   Para que te hagas una idea: